Nuestra querida abuela Irma fue un alma luminosa que vino a esta vida a sembrar alegría. Con su corazón generoso y su energía contagiosa, convirtió cada encuentro en celebración y cada abrazo en refugio. Vivió con intensidad, amando sin medida y enseñándonos que el verdadero sentido de la vida está en compartir, reír y disfrutar el presente. Su presencia llenaba los espacios; su ausencia deja silencio, pero también una profunda gratitud. Hoy su esencia trasciende lo físico y permanece en cada recuerdo, en cada reunión familiar y en cada sonrisa que nace al recordarla. Su amor no se apaga, se transforma y nos acompaña siempre.
Irma Preve Riquer
14 de Mayo de 1929 – 29 de Junio de 2025
Sanctum Forest
14 de febrero, 2026
10:00 AM – 12:00 PM
Santuario Bosques de Paz
Cancún, Quintana Roo, México
Biografía
Nuestra abuela fue una mujer llena de vida, alegría y carácter. Bondadosa y apapachadora por naturaleza, supo convertir su hogar en el corazón de la familia. Cada reunión llevaba su sello: calidez, buena comida, risas y ese toque especial que solo ella sabía dar. Fue una anfitriona excepcional y una mujer elegante, de gustos refinados y gran amor por la música, la amistad y las tradiciones. Disfrutaba profundamente compartir con sus amigas, cantar, bailar y celebrar la vida, enseñándonos con el ejemplo que cada momento merece vivirse con intensidad y gratitud. Su generosidad no conocía límites. Siempre estaba presente para apoyar, aconsejar y celebrar los logros de quienes amaba. Sus abrazos eran refugio, sus palabras consuelo y su risa contagiosa iluminaba cualquier espacio. Más que recuerdos, nos deja un legado de amor, unión y alegría. Su presencia marcó generaciones, y su espíritu vivirá eternamente en cada reunión familiar, en cada brindis y en cada momento compartido.




